Dado que el ingreso por sí solo no logra medir la vulnerabilidad climática de un país, un nuevo índice y un sistema piloto de perfiles proporcionan una comprensión más completa del riesgo, permitiendo las inversiones en resiliencia que los pequeños Estados insulares en desarrollo necesitan para construir un futuro sostenible.
En la exuberante Amazonía boliviana, un programa de las Naciones Unidas promueve prácticas agrícolas sostenibles que aumentan la productividad al tiempo que conservan la biodiversidad. Los pequeños productores que participan en el programa están incorporando sus cosechas a las cadenas de valor internacionales existentes.