El Pacto de Financiación establece un ambicioso plan de acción compartida por los Estados miembros y el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible con el fin de garantizar una financiación previsible y flexible para las actividades de desarrollo de las Naciones Unidas.
La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 exige una acción transformadora y colaborativa, y las Naciones Unidas deben estar en el centro de ese esfuerzo para proporcionar a los Estados miembros un apoyo cohesionado y de alta calidad, a gran escala.
Pero un multilateralismo fuerte requiere una financiación fuerte. Se requieren cambios significativos en la financiación, ya que los patrones de financiación se han caracterizado por una disminución de los recursos básicos en relación con la financiación total, una falta de previsibilidad y una proporción cada vez mayor de fondos estrictamente asignados de manera restringida a actividades específicas.
Los recursos financieros que permiten a las Naciones Unidas dar una respuesta eficaz a las necesidades emergentes, adaptarse a circunstancias cambiantes e implementar programas de desarrollo de forma eficiente garantizan la capacidad de hacer frente a retos imprevistos y de asegurar el apoyo allí donde más se necesita.
Al mismo tiempo, el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo debe garantizar la confianza y la credibilidad en sus actividades de desarrollo, reforzando aún más la transparencia, la rendición de cuentas, la eficiencia y la presentación de informes orientados a resultados colectivos.
Con seis compromisos de los Estados Miembros y seis compromisos del GNUDS, el Pacto de Financiación tiene por objetivo impulsar cambios interdependientes que se refuercen mutuamente hacia un sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo más estratégico y receptivo, más colaborativo e integrado, y más eficiente y optimizado. Los avances de cada parte contribuyen a impulsar los avances del conjunto.
Los compromisos del Pacto de Financiación deben ser aplicados por los Estados Miembros y las entidades de la ONU a nivel mundial, regional y nacional.
Se espera que tanto los asociados contribuyentes como los gobiernos anfitriones desempeñen un papel en la implementación de los compromisos de los Estados Miembros, y que garanticen que los programas de los equipos de país de las Naciones Unidas cuenten con una financiación plena y lo más flexible y estratégica posible. Los y las coordinadores y coordinadoras residentes, junto con los equipos de país de las Naciones Unidas, trabajan en diálogo con los asociados para adaptar los compromisos del Pacto de Financiación al contexto nacional y acordar metas e indicadores mutuos.
El GNUDS cuenta con un plan de acción para implementar colectivamente sus compromisos en todos los niveles.
Las distintas entidades del GNUDS también trabajan en diálogo con sus respectivos órganos de gobierno para desarrollar marcos de implementación alineados con sus respectivos planes estratégicos, presupuestos, programas y modelos de negocio.
Se utiliza un Marco Mundial de Monitoreo y Reporte para medir la implementación colectiva por parte de los Estados Miembros y del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo a escala mundial. La presentación anual de informes sobre la implementación colectiva se realizará al Segmento de Actividades Operacionales para el Desarrollo del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.
El monitoreo y la presentación de informes a nivel mundial se complementarán con mecanismos de monitoreo adaptados a cada entidad y a cada país, a través de los procesos de diálogo pertinentes con los órganos de gobierno, los gobiernos anfitriones y los asociados para el desarrollo.
Consulte el Marco Mundial de Monitoreo y Reporte sobre el Pacto de Financiación para el apoyo de las Naciones Unidas a los ODS.