El Salvador convierte las granjas en campos de pruebas para la innovación digital
En la Escuela Nacional de Agricultura de El Salvador, los invernaderos, la producción avícola, los sistemas de riego y las instalaciones agroindustriales se están convirtiendo en algo más que lugares para cultivar alimentos y formar a futuros profesionales agrícolas. También se están transformando en espacios para generar datos, probar nuevas tecnologías y explorar cómo la inteligencia artificial puede contribuir a un sector agroalimentario más eficiente y sostenible.
A través de la iniciativa Agroenergía Digital: Innovación Sostenible para el Desarrollo Agroalimentario (AIDA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) colaboran con instituciones nacionales para aunar la transformación digital, la gestión energética y la agricultura.
Con el apoyo del Fondo Conjunto para los ODS, el programa conjunto está ayudando a la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) y al Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) a funcionar como laboratorios vivientes donde se pueden probar sensores, datos e inteligencia artificial en condiciones de producción reales.
Convertir campos en fuentes de datos
En estos ámbitos, los nuevos sistemas permiten monitorizar el consumo energético y las condiciones agrícolas en tiempo real. Se están aplicando sensores y plataformas digitales a la producción avícola, la agricultura protegida, el riego y los procesos agroindustriales, lo que ayuda al personal técnico y a los estudiantes a comprender mejor cómo se utilizan la energía y otros recursos.
El programa ha instalado sensores y sistemas de medición eléctrica en invernaderos, gallineros, una planta de poscosecha y una fábrica de piensos concentrados. Esta infraestructura permite recopilar información sobre el consumo y la calidad de la electricidad, así como variables agrícolas como la temperatura, la humedad, el consumo de agua y pienso, y el peso de las aves.
La inteligencia artificial está ayudando a transformar esa información en algo útil. Se están explorando modelos entrenados con datos generados en El Salvador para diversas aplicaciones, como la identificación de anomalías y fallas eléctricas, la previsión de la demanda energética y la estimación del peso de las aves de corral. El objetivo no es simplemente recopilar más datos, sino comprender cómo pueden contribuir a la toma de decisiones que mejoren la producción y optimicen el uso de los recursos.
Este trabajo también contribuye a un esfuerzo más amplio para comprender mejor el uso de la energía en el sector agroalimentario de El Salvador. AIDA está desarrollando la primera base de datos nacional de consumo de energía agroalimentaria del país, creando una base de datos que puede ayudar a fundamentar futuras políticas y soluciones para la producción agrícola, avícola y ganadera.
Desarrollar las habilidades que sustentan la tecnología
Sin embargo, la tecnología por sí sola no impulsa la transformación digital. Una parte fundamental de AIDA ha sido el desarrollo de las capacidades de las personas e instituciones que seguirán utilizando estas herramientas.
Mediante formación especializada y visitas de campo, 67 personas de instituciones clave, entre ellas 26 mujeres, reforzaron sus conocimientos sobre inteligencia artificial, internet de las cosas, macrodatos y monitorización energética. Los participantes exploraron cómo aplicar estas tecnologías en entornos agrícolas reales, desde el riego y la avicultura hasta la agricultura protegida y los procesos agroindustriales.
Este enfoque aúna la experiencia de la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), ENA y CENTA, junto con el PNUD y la FAO.
Para los estudiantes, esta misma infraestructura les brinda la oportunidad de aprender con tecnologías que están transformando el futuro de la agricultura. Los estudiantes de ENA pueden adquirir experiencia práctica con herramientas como IoT, macrodatos e inteligencia artificial, trabajando con sistemas de producción reales y conectando la formación agrícola con las nuevas competencias digitales.
De un proyecto piloto a una plataforma para el futuro
Lo que se está probando en ENA tiene como objetivo aportar información para un proyecto de mayor envergadura.
Además de la tecnología en sí, AIDA está generando evidencia y fortaleciendo las bases institucionales necesarias para guiar la innovación digital y energética futura en la agricultura. El programa conjunto ha desarrollado recomendaciones regulatorias y explorado cómo las diferentes instituciones gubernamentales pueden colaborar en torno a los datos y las políticas agroenergéticas.
Esta experiencia también está ayudando a ENA y CENTA a consolidar su papel como espacios de experimentación y aprendizaje, donde las tecnologías pueden probarse en condiciones reales antes de su posible aplicación a mayor escala. Al conectar la agricultura, la energía y la experiencia digital, el programa está creando una base sobre la que pueden surgir futuras soluciones, alianzas e inversiones.
Implementado conjuntamente por el PNUD y la FAO con el apoyo del Fondo Conjunto para los ODS, AIDA demuestra cómo la experimentación puede ayudar a los países a prepararse para una transformación más amplia. Los sensores y los modelos de IA forman parte de ese proceso, pero también lo son las personas que aprenden a utilizarlos, las instituciones que generan nuevas evidencias y las alianzas necesarias para llevar las soluciones prometedoras más allá del ámbito de prueba.
En El Salvador, el camino hacia un sector agroalimentario más digital y sostenible comienza en el terreno, transformando los datos en conocimiento y el conocimiento en mejores decisiones para las personas y el planeta.
Este artículo fue originalmente publicado por el Fondo Conjunto para los ODS. Si desea saber más sobre el trabajo de las Naciones Unidas en El Salvador, consulte la página web del Equipo de las Naciones Unidas.
Nota:
Todos los programas del Fondo Conjunto para los ODS están dirigidos por Coordinadores Residentes de las Naciones Unidas y ejecutados por agencias, fondos y programas del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas. El Fondo Conjunto para los ODS agradece las contribuciones de la Unión Europea y de los Gobiernos de Bélgica, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Mónaco, el Reino de los Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, la República de Corea, el Reino de Arabia Saudita, España, Suecia, Suiza y el Programa Árabe del Golfo para el Desarrollo.