Vicesecretaria General de las Naciones Unidas ante el ECOSOC: “Una coordinación específica, independiente e imparcial del desarrollo da resultados”
A continuación figuran las palabras pronunciadas por Amina J. Mohammed, Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, en la sesión de apertura de la serie de sesiones sobre actividades operacionales para el desarrollo de 2026 del Consejo Económico y Social, en Nueva York:
Su Excelencia, Vicepresidente del ECOSOC:
Excelencias:
Nos reunimos en un momento de extraordinaria presión y expectativas crecientes en relación con el desarrollo sostenible y con nuestro sistema de las Naciones Unidas.
Los países enfrentan crisis cada vez más graves, un aumento de la carga de la deuda y la acentuación de las desigualdades entre las distintas regiones, al tiempo que se intensifica la urgencia de implementar la Agenda 2030.
Justo cuando las demandas aumentan, la fuerte disminución de la asistencia oficial para el desarrollo está obligando a adoptar decisiones difíciles sobre la presencia y la capacidad operacional de las Naciones Unidas en todo el mundo.
En muchos países, las entidades están reduciendo su presencia, lo que hace que el acceso a las capacidades especializadas de las Naciones Unidas sea más importante que nunca.
Precisamente en momentos como este es cuando el apoyo coordinado cobra mayor importancia. Es lo que garantiza que los Estados Miembros sigan teniendo acceso a los conocimientos especializados de las Naciones Unidas, con independencia de que una entidad tenga o no presencia en su país.
Hace ocho años, los Estados Miembros encomendaron a las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes el liderazgo de este esfuerzo. Y el Secretario General reiteró hoy los avances logrados en este ámbito.
La evidencia recogida en los informes deja poco margen para la duda: una coordinación específica, independiente e imparcial del desarrollo da resultados.
Bajo el liderazgo de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes, el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo amplió su apoyo para dar respuesta a expectativas cada vez mayores, y aumentó su eficacia para hacerlo.
El 93 % de los Gobiernos anfitriones afirmaron que las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes aportaban un liderazgo afianzado, lo que supone un aumento de casi 30 puntos porcentuales desde las reformas emprendidas en 2019.
El reconocimiento de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes como puntos de entrada al conjunto del sistema de las Naciones Unidas aumentó del 62 % al 90 % durante el mismo período.
Hemos seguido empoderando a las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes para reforzar su liderazgo. Hemos aumentado la representación de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes procedentes de países donde se ejecutan programas, que actualmente asciende al 59 %. Además, las mujeres representan el 55 % de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes.
Estos resultados son fruto de su liderazgo, de la orientación proporcionada al sistema a través de las sucesivas resoluciones adoptadas desde 2019 y de su firme compromiso con el sistema a todos los niveles.
Permítanme referirme ahora al camino que tenemos por delante. A través de ONU80 existe un claro imperativo de seguir fortaleciendo el sistema de Coordinación Residente. El Secretario General y yo escuchamos la semana pasada un apoyo rotundo en este sentido durante la reunión convocada por la Presidenta de la Asamblea General.
El éxito de muchos de los paquetes de ONU80 dependerá de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes y sus equipos, encargados de llevar estos cambios a la práctica sobre el terreno: desde la configuración de los equipos de las Naciones Unidas en los países en estrecha coordinación con los gobiernos nacionales hasta la incorporación de capacidades no residentes a través de mecanismos que faciliten el acceso a conocimientos especializados a demanda.
Las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes desempeñarán un papel fundamental para llevar a buen término las aspiraciones de la Iniciativa ONU80 y ayudar al sistema a implementar estos cambios en más de 160 países.
Están preparadas y preparados para trabajar con el sistema con objeto de aprovechar las oportunidades que se presentan para una mejor articulación con la estructura regional mediante el reinicio regional, el aprovechamiento del trabajo realizado en el marco de Data Commons y la incorporación de conocimientos y análisis temáticos a través de los Centros de Conocimiento Conjuntos.
Excelencias:
También debemos ser conscientes de los desafíos que tenemos por delante y de la necesidad imperiosa de abordarlos.
Permítanme empezar destacando cuatro formas en las que el sistema de Coordinación Residente ha contribuido a que todo el sistema responda con mayor eficacia a las necesidades de los países.
En primer lugar, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes recurrieron a los conocimientos especializados en materia de políticas del sistema para impulsar cambios que favorecieran las prioridades nacionales de desarrollo y los ODS.
Las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes trabajaron con los equipos de las Naciones Unidas en los países en contextos nacionales diversos, desde PMA, PDSL y PIM hasta PEID, entre otros.
Y en todos los países en desarrollo, los equipos de las Naciones Unidas en los países, bajo el liderazgo de las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes, siguieron apoyando la aceleración de los ODS mediante un asesoramiento sobre políticas integradas.
En segundo lugar, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes lograron crear alianzas para ampliar el apoyo al desarrollo y movilizar financiación catalizadora.
Trabajaron con los equipos en los países y con sus asociados para abrir la puerta a la inversión pública y privada, y siguieron reuniendo a diversos grupos de partes interesadas para impulsar los esfuerzos nacionales en favor de los ODS.
Movilizaron recursos del Fondo Conjunto para los ODS y de otros fondos mancomunados para ofrecer una programación más coherente.
Durante el último año, el Fondo contribuyó a ampliar el acceso a asistencia social a más de un millón de personas en Uzbekistán, facilitó más de un millón de tratamientos sanitarios para niñas adolescentes en Kenya y puso en marcha el primer sistema nacional de información sobre seguridad alimentaria de Jordania.
En tercer lugar, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes conciliaron la acción humanitaria, la de desarrollo, y la de consolidación de la paz en países asediados por crisis agravadas que ponen en riesgo su trayectoria de desarrollo.
En todo el mundo, 28 Coordinadoras y Coordinadores Residentes se desempeñan también como Coordinadoras Humanitarias y Coordinadores Humanitarios o Representantes Especiales Adjuntas y Adjuntos del Secretario General en entornos con misiones.
Cuando se produjeron desastres como el huracán Melissa en Jamaica o los incendios forestales en Chile, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes encabezaron la respuesta inicial mientras se ampliaba la asistencia humanitaria.
En Camerún, la función de convocatoria del Coordinador Residente hizo posible la creación de un marco de apoyo único que armoniza las medidas humanitarias, de desarrollo y de estabilización.
Y allí donde las misiones concluyeron sus operaciones, como en Iraq, en Malí y en Sudán, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes asumieron el liderazgo para orientar a los equipos de las Naciones Unidas en los países con menos recursos en una coyuntura crítica.
Las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes cuentan además con el respaldo de la capacidad de refuerzo de la OCD, que ha resultado fundamental.
Con base en las regiones, esta capacidad de refuerzo permite a la OCD prestar apoyo rápido a los países cuando cambia el contexto y movilizar las competencias necesarias.
En cuarto lugar, las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes ayudaron al sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo a lograr una mayor eficiencia y transparencia para los Estados Miembros.
En 2025, la proporción de edificios de las Naciones Unidas que se utilizaban como locales comunes en los países aumentó hasta el 33 %, pasaron a albergar al 57 % del personal de Naciones Unidas.
Parte de estos esfuerzos contribuyó a generar 981,1 millones de dólares en ganancias en eficiencia en 2025, más del triple de la meta fijada al inicio de la reforma y el total más alto registrado hasta la fecha.
Aunque esta cifra es llamativa y ha sido verificada una y otra vez, nuestro trabajo no termina ahí. Las Coordinadoras y los Coordinadores Residentes se mantendrán a la vanguardia de los esfuerzos para seguir reuniendo a las entidades de las Naciones Unidas en los países en torno a las iniciativas de eficiencia aplicables a todo el sistema.
Por último, pero no por ello menos importante, la transparencia en el trabajo del sistema de Coordinación Residente y de los equipos de las Naciones Unidas en los países alcanzó niveles sin precedentes.
Las plataformas digitales y los informes anuales elaborados por los equipos de las Naciones Unidas en los países han permitido conocer con claridad los avances de los Marcos de Cooperación en los países.
Y, lo que es más importante: hoy todos los Estados Miembros tienen visibilidad sobre el trabajo del sistema de Coordinación Residente y pueden orientar su labor gracias a la supervisión sin precedentes que ejercen a través del ECOSOC y la Asamblea General.
Excelencias:
El sistema de Coordinación Residente ha cumplido sin duda las orientaciones que ustedes le han proporcionado para ejercer su liderazgo en los países. Sin embargo, las exigencias que enfrenta, la evolución del contexto mundial y el claro diagnóstico de lo que se necesita para cumplir la Agenda 2030 hicieron necesaria una revisión del sistema.
Esta recalibración tiene por objeto reforzar la capacidad y eficacia del sistema y mejorar su capacidad de respuesta a los mandatos que ustedes, los Estados Miembros, le han encomendado.
Sus observaciones y opiniones están dando forma a este proceso, y seguiremos colaborando con ustedes a medida que avance.
Prevemos cambios en tres niveles que se refuerzan mutuamente.
A nivel nacional, los perfiles de funciones básicas de las OCR se adaptarán a las necesidades específicas de cada país y aumentará la proporción de personal de contratación nacional.
El objetivo es dotar a cada contexto nacional de las capacidades adecuadas. Teniendo en cuenta las necesidades específicas de los PMA, los PDSL, los PEID y los contextos complejos, se incorporarán capacidades más especializadas según corresponda; por ejemplo, especialistas en colaboración con el Banco Mundial o en convocatorias para la financiación de los ODS.
A nivel regional, los equipos de la OCD se reestructurarán para prestar una asistencia más rápida y específica a las OCR, impulsar las prioridades subregionales y mejorar el respaldo a la coherencia de las políticas, en particular las relativas a la financiación de los ODS.
En la sede, la OCD racionalizará su estructura de liderazgo, consolidará sus capacidades digitales y relativas a los datos, reforzará el apoyo a los esfuerzos de eficiencia del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo y fortalecerá la rendición de cuentas ante los Estados Miembros.
En los tres niveles, la atención se centrará en adoptar la innovación y redoblar los esfuerzos para aprovechar los datos, las soluciones digitales y la prospectiva como base de los procesos decisorios.
Se trata de contar con un sistema de Coordinación Residente capaz de apoyar a los países no solo ante los retos actuales, sino también ante los del futuro.
Excelencias:
Permítanme ahora referirme brevemente a los factores que están dificultando esta labor. El sistema nunca ha contado con todos los recursos necesarios para alcanzar los 281 millones de dólares y ha tenido que seguir aplicando medidas de contención de costos para reducir el impacto de los déficits de financiación.
El sistema sigue dependiendo en gran medida de las contribuciones voluntarias, que en 2025 cayeron a su nivel más bajo desde la creación del sistema.
El cargo del 1 % sobre contribuciones afectadas adolece de deficiencias estructurales, tasas de cumplimiento bajas, costos administrativos elevados y una dependencia excesiva de los flujos de ayuda. La volatilidad de estas dos fuentes de financiación sigue limitando la capacidad del sistema para planificar y desplegar recursos. En 2025, solo el 64 % de las OCR contaban con una plantilla completa.
A pesar de los recortes de financiación, las entidades del GNUDS aportaron las contribuciones que les correspondían en el marco del arreglo de participación en la financiación de los gastos.
La autorización para contraer compromisos de gastos por valor de 53 millones de dólares con cargo al presupuesto ordinario, aprobada en 2024 y renovada en 2025, constituye un respaldo esencial para el sistema.
Sin embargo, no fueron suficientes para acabar con el déficit de financiación.
En 2025, el sistema registró un déficit de 46 millones USD.
La financiación ascendió a tan solo 236 millones de dólares, frente a unas necesidades presupuestarias de 281 millones.
El examen exhaustivo del modelo de financiación, que la Asamblea General abordará en otoño durante su octogésimo primer período de sesiones, constituye una oportunidad para actuar y reforzar el sistema de Coordinación Residente.
El informe del Secretario General sobre la QCPR ya les presentó un análisis inicial, que se expondrá con mayor detalle en el próximo informe a la Asamblea General.
El sistema de Coordinación Residente es la inversión más rentable de que disponemos para impulsar el desarrollo sostenible a gran escala, con un costo equivalente a aproximadamente el 1,3 % del gasto operacional total de las Naciones Unidas: un costo muy modesto para lograr coherencia e impacto en todo el sistema.
Excelencias:
Hemos entrado en la recta final de la Agenda 2030, y sencillamente, no podemos permitirnos perder terreno.
La Iniciativa ONU80 imprime un nuevo impulso a la consolidación del apoyo que el sistema presta a los países y culminar los aspectos pendientes de las reformas de 2018.
La cuestión que se nos plantea ya no es si la coordinación funciona.
La cuestión es si dotaremos a nuestro sistema de coordinación de los medios necesarios para actuar con la escala y la urgencia que ustedes necesitan.
Muchas gracias.
Lea el Informe de 2026 de la Presidenta del GNUDS sobre la coordinación del desarrollo y el sistema de Coordinación Residente: Informe | Versión interactiva en línea
Estas palabras fueron pronunciadas durante la serie de sesiones sobre actividades operacionales para el desarrollo de 2026 del ECOSOC.