La lucha contra COVID-19 continúa y también lo hace el trabajo de nuestros equipos de las Naciones Unidas en los países y territorios en todo el mundo. Los equipos están entregando equipamiento médico y de protección personal, auxiliando a las autoridades en los despliegues nacionales de vacunación y ayudando con la recuperación y respuesta generales.
Asia y el Pacífico es una región dinámica y próspera. ¿Cómo es posible que casi dos mil millones de personas experimenten tal inseguridad alimentaria? Esta cifra es solo una de las conclusiones del último informe anual sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición.
En las comunidades rurales y fronterizas, una innovadora campaña móvil combina el registro de nacimientos con alimentos y suministros de higiene, llevándolos a las puertas de las familias.
COVID-19 amenaza la salud y la nutrición de casi dos mil millones de personas solo en Asia y el Pacífico. La pandemia es una situación devastadora que ya es frágil para miles de millones en todo el mundo. Los equipos de las Naciones Unidas en todo el mundo están ayudando a abordar algunos desafíos fundamentales para la seguridad, la salud y la seguridad alimentaria de las personas. Hoy, destacamos algunos de los esfuerzos coordinados.
Candelario migró a Costa Rica a los 90 años y Juan Carlos, a los 10. Ambos llegaron buscando oportunidades para cumplir el sueño de empezar una vida mejor. Con el apoyo del Estado, la familia, la comunidad donde residen y las Naciones Unidas hoy lo están logrando
Los equipos de las Naciones Unidas continúan trabajando con las autoridades nacionales y locales en todo el mundo para garantizar la seguridad y dignidad de los refugiados y migrantes, las comunidades indígenas y los niños. Sus esfuerzos apoyan el mejoramiento de las condiciones socioeconómicas y de salud de los países, incluidas mejores condiciones de vida para las personas en mayor riesgo, capacitación, suministros y equipo para salvar vidas, protección de los derechos humanos y ayuda para garantizar que ningún adulto o niño se quede atrás.
Fueron abusados sexualmente cuando eran niños. Ahora, como adultos, estos dos han aprovechado su experiencia y están ayudando a asegurarse de que ningún niño de hoy sufra lo mismo. Para ello, cuentan con el apoyo de la ONU.