Los equipos de las Naciones Unidas están intensificando sus esfuerzos en todo el mundo para hacer frente a la COVID-19 y a su variante más reciente: ómicron. También están ayudando a los países a enfrentarse a retos multidimensionales como el aumento de la violencia de género y la inestabilidad política.
"Apocalíptico" es la palabra que me vino a la mente cuando visité las comunidades de las zonas naranja y roja apenas nueve días después de la devastadora erupción del volcán La Soufrière.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
No todas las innovaciones se basan en las nuevas tecnologías. A veces tienen que ver con procedimientos o prácticas—es decir, con la forma en que las personas trabajan juntas. Este es en gran medida el caso de un nuevo método para responder a las crisis climáticas y otras emergencias humanitarias. El cambio climático está provocando peligros naturales más extremos y frecuentes, y eso significa que las necesidades humanitarias no harán más que aumentar.
“Me dijo que estaba enamorado de mí y que pensaba proponerme matrimonio pronto”, cuenta Layla* sobre su relación con el jefe de una empresa para la que trabajaba en Marruecos. “Yo confié en él”. Pero entremezcladas con las declaraciones de amor había coacción y violencia.
Cada año, en todo el mundo, miles de voluntarios de docenas de profesiones se unen a las misiones de diferentes entidades de la ONU para trabajar sobre el terreno. Todos los voluntarios que prestan servicio en 150 países y territorios están coordinados por una agencia llamada Voluntarios de las Naciones Unidas, o VNU para abreviar.
“Las personas con discapacidad son capaces e iguales. Es hora de que el mundo lo entienda”, dice Antonio Palma, Voluntario de las Naciones Unidas en la oficina del Coordinador Residente en Guatemala.
Guljahan Tanalova está muy ocupada. Está criando sola a un hijo y es coordinadora de un nuevo proyecto de servicios sociales para personas con discapacidad en la ciudad de Ashgabat, en Turkmenistán. Ella misma tiene una discapacidad derivada de un trastorno musculoesquelético.
Las personas con discapacidad en Haití que han tenido que ir de un refugio temporal a otro a causa del terremoto, el incendio y la creciente violencia de las bandas han podido encontrar por fin un hogar seguro, justo antes del Día Internacional de las Personas con Discapacidad que se celebra anualmente el 3 de diciembre.
"Después de violarme, me dijo que yo seguía siendo una niña y me echó fuera. Es la primera vez que se lo cuento a alguien porque antes tenía miedo de decir algo". Y así, la infancia de Elisabeth*, a sus 12 años de edad, cambió para siempre.