En todo el mundo, los equipos de la ONU están trabajando con los gobiernos y otros asociados para combatir la COVID-19 y apoyar los planes nacionales de recuperación socioeconómica, centrándose en las actividades orientadas prestar servicio a los grupos vulnerables. A continuación, se presentan algunos aspectos destacados de estas iniciativas.
El Secretario General envió un mensaje en video a la 35ª Cumbre de la Unión Africana. En su discurso menciona cuatro motores para la recuperación: el suministro de vacunas, la estimulación de las economías, la recuperación sostenible para mitigar el cambio climático y la inclusión en los procesos de paz.
Millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a una educación de calidad y se enfrentan a la pobreza, la violencia y otras formas de explotación y abuso.
A pesar del desarrollo casi milagroso de vacunas efectivas contra el COVID-19 en 2020, el virus siguió propagándose y mutando a lo largo de este último año.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
La ONU trabaja con Uruguay desde hace más de 70 años. A lo largo de varias décadas, Uruguay ha participado activamente en el desarrollo de agendas globales, y suele ser una de las primeras naciones en ratificar tratados y acuerdos internacionales en materia de promoción y protección de los derechos humanos.
En el sudeste asiático, el desarrollo económico de la última década ha sacado a millones de personas de la pobreza, al tiempo que ha aumentado drásticamente su demanda de energía. Sin embargo, millones de personas no tienen un acceso adecuado a la electricidad. Hoy destacamos tres historias de mujeres de la región que aprovechan la energía solar para empoderarse a sí mismas, a sus familias y a sus compatriotas.
Jordania fue el primer país del mundo árabe en adoptar una legislación sobre el derecho a la información en 2007. A pesar de su fuerte liderazgo en este tema, Jordania se ha enfrentado a retos únicos en su aplicación, sin un modelo regional a seguir o mejores prácticas que emular.
La pobreza es una responsabilidad moral de nuestro tiempo. Por primera vez en dos décadas, la pobreza extrema está aumentando. El año pasado, alrededor de 120 millones de personas cayeron en la pobreza cuando la pandemia de COVID-19 causó estragos en las economías y las sociedades.