Decenas de equipos internacionales están manteniendo la búsqueda de sobrevivientes, mientras que las agencias de la ONU están ampliando la atención en albergues, la distribución de alimentos y la protección de niños separados de sus familias.
En la exuberante Amazonía boliviana, un programa de las Naciones Unidas promueve prácticas agrícolas sostenibles que aumentan la productividad al tiempo que conservan la biodiversidad. Los pequeños productores que participan en el programa están incorporando sus cosechas a las cadenas de valor internacionales existentes.
En varias islas mexicanas se están recuperando las colonias de aves marinas que habían desaparecido localmente, gracias a un proyecto que ha eliminado especies invasoras y restaurado hábitats.
Esta iniciativa, reconocida por Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como emblemática, demuestra cómo combinar cooperación, recursos y paciencia puede revertir daños severos en ecosistemas insulares.
Mientras Brasil acoge la COP30 en el corazón de la Amazonía, la Oficina del Coordinador Residente ha liderado al ONU en el apoyo a socios locales y nacionales para implementar proyectos climáticos inclusivos y ambiciosos que perduren mucho después de la conferencia.
Las Cholitas Escaladoras, un grupo de mujeres aymaras de Bolivia, han desafiado estereotipos de género y desigualdades laborales conquistando montañas y generando empleo comunitario en el turismo rural. Su modelo combina la promoción de la cultura ancestral con la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental.
Canadá, el WFP y UNICEF lanzaron un proyecto de 12 millones de dólares para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en Cuba, beneficiando a más de 78 mil personas.
La iniciativa se centrará en niñas, niños, mujeres embarazadas y lactantes en seis municipios de Holguín y Mayabeque, durante cinco años.
El programa fortalecerá sistemas locales de producción, alimentación escolar y servicios de salud y nutrición, promoviendo prácticas sostenibles y dietas saludables.