Lerato — no es su nombre real — es una estudiante de 20 años de primer año en la universidad local. Se acomoda en su silla a unos metros de donde estoy sentada con la cabeza fija en el suelo. Parece triste, cansada y abatida, y evita cualquier contacto visual, como si se avergonzara de lo que vamos a hablar.
Como testigo de los efectos del conflicto interno de Siria durante la última década, Bassel Al-Madani, un joven ingeniero y antiguo voluntario de la ONU, se inspiró para crear Entrepioneers 2030, un grupo que reúne a los jóvenes para que participen en la configuración del futuro de su país.
La pequeña nación montañosa de Bhután ha conseguido hasta ahora contener la pandemia de COVID-19, a pesar de compartir frontera con China e India, dos países muy afectados por la pandemia. Bhután está ahora en camino de vacunar a más del 90% de la población adulta elegible.
“El agua para mí es todo, hoy en día realmente la necesito, me equilibra, la necesito observar y estar siempre en contacto con ciudades que tengan agua, y a su vez me moviliza y cada vez me causa mayor sufrimiento verla contaminada, de ahí nace mi motivación para hacerme cargo de esta problemática que es de todos”, explica Yago.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país continúan la lucha contra la COVID-19 intensificando los esfuerzos para apoyar a los gobiernos en sus esfuerzos de respuesta y recuperación, incluyendo los esfuerzos de vacunación a través del mecanismo COVAX.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país siguen prestando apoyo médico, logístico y socioeconómico a las autoridades locales, coordinando los recursos para responder a la crisis de la COVID-19. Gracias a una mayor coordinación, estos equipos están movilizando a los asociados locales, regionales y mundiales para proporcionar suministros médicos que salvan vidas a las comunidades vulnerables, combatir la desinformación sobre la eficacia de las vacunas y garantizar una distribución equitativa de las mismas a través del mecanismo COVAX.
En África occidental y central, el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) participó en la respuesta ante la COVID-19 de las entidades y asociados de las Naciones Unidas. Los voluntarios y voluntarias suscitaron una enorme efusión de solidaridad y apoyo para abordar las necesidades urgentes de las comunidades.
Todos los jueves, Jennifer Barros va a Rondon 3, un campo de refugiados en el norte de Brasil cerca de la frontera con Venezuela. El campamento alberga a 844 refugiados y migrantes venezolanos, y Jennifer enseña portugués allí. Kaleth Colmenares, de 12 años, siempre está esperando a Jennifer en la escuela. En febrero pasado, él comenzó a asistir a una escuela pública brasileña y aún se estaba adaptando al nuevo idioma, cuando la pandemia de COVID-19 golpeó. Ahora, una vez a la semana, Kaleth recibe sesiones de tutoría en varias materias, sobre todo en portugués.
Anong tiene 20 años. Sufrió graves problemas de salud y ansiedad debido a la crisis de COVID-19. “Vivía con un hombre y las cosas no eran fáciles. Me estaba obligando a tener relaciones íntimas”, dice. “Después del confinamiento, estaba saliendo con otra persona mientras estaba conmigo. Guardé silencio y acepté mi situación. No estaba protegida y contraje una infección de transmisión sexual”.
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Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
En 2021, el Día Internacional de la Mujer cae en un momento de dificultades extraordinarias para el pueblo de Siria. Esta semana marcará el décimo aniversario de una crisis que ha causado pérdidas insondables y ha conllevado necesidades humanitarias generalizadas y crecientes en todo el país.
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