Todo el mundo debería tener acceso a un saneamiento higiénico, seguro y sostenible; no obstante, 3.600 millones de personas siguen viviendo sin un saneamiento gestionado de forma segura, lo que supone una amenaza para su salud, es perjudicial para el medio ambiente y obstaculiza el desarrollo económico.
La marca colectiva ayudará a los consumidores a seleccionar productos de la pesca y del mar que ayuden a proteger los recursos marinos del país y a mejorar los medios de vida de los trabajadores del sector pesquero nacional.
La ONU trabaja con Uruguay desde hace más de 70 años. A lo largo de varias décadas, Uruguay ha participado activamente en el desarrollo de agendas globales, y suele ser una de las primeras naciones en ratificar tratados y acuerdos internacionales en materia de promoción y protección de los derechos humanos.
Cuando el conflicto armado estalló en el este de Ucrania en 2014, fue el comienzo de una era tumultuosa e insegura. Muchos ucranianos huyeron de la zona, cerca de la frontera con Rusia, y lo dejaron todo atrás–sus medios de vida, sus hogares, sus comunidades y a veces incluso a sus familiares–en busca de seguridad.
Jordania fue el primer país del mundo árabe en adoptar una legislación sobre el derecho a la información en 2007. A pesar de su fuerte liderazgo en este tema, Jordania se ha enfrentado a retos únicos en su aplicación, sin un modelo regional a seguir o mejores prácticas que emular.
Si el mundo va a derrotar a la COVID-19 y reconstruir para mejorar, también se debe lograr una mayor medida de igualdad entre los géneros. Ambas cosas están estrechamente vinculadas. Por eso, en respuesta a la crisis, muchos países están contando con más mujeres en el liderazgo como clave para lograr un futuro igualitario.
Una de las muchas formas en las que la ONU cambió su forma de trabajar sobre el terreno hace tres años ha sido el innovador rol que han adquirido los datos en nuestro trabajo en pro de una mayor transparencia y rendición de cuentas.
Las mujeres rurales no suelen ser el centro de atención. Sin embargo, deberían serlo, porque en países como Haití, por ejemplo, el cual es vulnerable a los desastres naturales y al cambio climático extremo, estas mujeres demuestran un nivel de coraje y resiliencia extraordinarios.
La pobreza es una responsabilidad moral de nuestro tiempo. Por primera vez en dos décadas, la pobreza extrema está aumentando. El año pasado, alrededor de 120 millones de personas cayeron en la pobreza cuando la pandemia de COVID-19 causó estragos en las economías y las sociedades.