Las mujeres transgénero en Viet Nam enfrentan discriminación y violencia en el hogar, el trabajo y en la calle. Pero con apoyo mutuo — y de las Naciones Unidas (ONU)— , ellas están creando nuevas comunidades y luchando por sus derechos. A continuación se muestran las historias de estas mujeres.
Quedan 10 años para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como ODS. Los mismos constituyen la ambiciosa lista de tareas pendientes para la prosperidad y la paz que los países y territorios del mundo acordaron en las Naciones Unidas en 2015.
Kong Ravin es Subjefa de Unidad de la Oficina de Lucha contra la Trata de Personas y Protección Juvenil, en el Comisariado de Policía de la Provincia de Kandal en Camboya. Asistió a una capacitación organizada por el proyecto del Programa Conjunto de las Naciones Unidas “Safe and Fair” (Seguro y justo, en español) sobre la protección de los derechos y oportunidades de las trabajadoras migrantes en el sudeste asiático.
Desde que cada una de ellas tiene uso de memoria, las damas en el albergue llamado Casa de las Muñecas Tiresias han sido discriminadas. Este albergue, ubicado en un barrio de escasos recursos, aloja hasta a 12 mujeres transgénero—o “mujeres trans”—a la vez.
Hombres homosexuales y bisexuales y trabajadores sexuales varones se enfrentan a mucha discriminación y acoso en Viet Nam. Las personas de estas comunidades pueden tener dificultades, pero también se apoyan unas a otras. Aquí, dos hombres cuentan las historias de cómo crearon un café y una clínica, respectivamente, para apoyar a las comunidades que los han apoyado. Y las Naciones Unidas (ONU) están allí para ellos y ellas.
Clement Ejim, de 33 años, ha tenido una carrera satisfactoria como maestro en la escuela de salud en la pequeña ciudad de Abuochiche, Nigeria. Entonces, alrededor de hace un año, se encontró con la oportunidad de expandir su trabajo. Clement se convirtió en parte de la iniciativa Spotlight.
Nos enfrentamos a una pandemia devastadora, a niveles nunca antes vistos de calentamiento global, a nuevas cotas de degradación ecológica y a nuevos reveses en nuestra labor en pos de los objetivos mundiales de un desarrollo más equitativo, inclusivo y sostenible.