La región árabe tiene la tasa más baja del mundo de participación de la mujer en el mercado laboral—un 18% frente a la media mundial del 48%. Esto se debe a que las mujeres se enfrentan a la discriminación en la formación y el empleo, a las normas y estereotipos patriarcales, al acoso laboral, a los bajos salarios y a limitados derechos laborales.
A pesar del desarrollo casi milagroso de vacunas efectivas contra el COVID-19 en 2020, el virus siguió propagándose y mutando a lo largo de este último año.
Llegué a Somalia en septiembre de 2019, dos décadas después de haber trabajado aquí anteriormente. Yo sabía que estaba asumiendo una misión desafiante, pero también tenía ganas de ver el progreso de Somalia. Afectada por décadas de conflicto, crisis climáticas recurrentes, brotes de enfermedades y pobreza, a Somalia a menudo se le llamaba ‘Estado fallido’. La narrativa está cambiando ahora y, aunque el proceso es frágil, Somalia está en camino hacia la estabilidad, y la resiliencia del pueblo somalí es insuperable.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
Jan André es un joven extrovertido, sonriente y un magnífico bailarín. ¡Quiere ser el mejor maestro de escuela del país! Pero no todo ha sido fácil para él. Tuvo una niñez difícil, marcada por un ambiente de violencia, carencias y exclusión. Animado por su propia voluntad, y su red familiar y comunal, logró salir adelante y hoy es un estudiante universitario destacado.
Durante la pandemia, los casos de violencia contra las mujeres aumentaron significativamente en Honduras. El país tiene la tasa de feminicidios más alta de la región latinoamericana.
“Me dijo que estaba enamorado de mí y que pensaba proponerme matrimonio pronto”, cuenta Layla* sobre su relación con el jefe de una empresa para la que trabajaba en Marruecos. “Yo confié en él”. Pero entremezcladas con las declaraciones de amor había coacción y violencia.
“Las personas con discapacidad son capaces e iguales. Es hora de que el mundo lo entienda”, dice Antonio Palma, Voluntario de las Naciones Unidas en la oficina del Coordinador Residente en Guatemala.
"Después de violarme, me dijo que yo seguía siendo una niña y me echó fuera. Es la primera vez que se lo cuento a alguien porque antes tenía miedo de decir algo". Y así, la infancia de Elisabeth*, a sus 12 años de edad, cambió para siempre.