Los equipos de las Naciones Unidas están intensificando sus esfuerzos en todo el mundo para hacer frente a la COVID-19 y a su variante más reciente: ómicron. También están ayudando a los países a enfrentarse a retos multidimensionales como el aumento de la violencia de género y la inestabilidad política.
"Apocalíptico" es la palabra que me vino a la mente cuando visité las comunidades de las zonas naranja y roja apenas nueve días después de la devastadora erupción del volcán La Soufrière.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
Durante la pandemia, los casos de violencia contra las mujeres aumentaron significativamente en Honduras. El país tiene la tasa de feminicidios más alta de la región latinoamericana.
“Las personas con discapacidad son capaces e iguales. Es hora de que el mundo lo entienda”, dice Antonio Palma, Voluntario de las Naciones Unidas en la oficina del Coordinador Residente en Guatemala.
Los equipos de país de Naciones Unidas de Argentina, Bolivia y Paraguay culminaron recientemente una misión de diez días que recorrió varias comunidades en el Chaco boliviano y paraguayo, atravesando fronteras con un objetivo común: acercar a los equipos de Naciones Unidas al territorio, a las autoridades locales y a las comunidades además de identificar las necesidades de las personas más vulnerables, así como las herramientas de colaboración en el marco de la Agenda 2030 y bajo el lema de “no dejar a nadie atrás”.
Según el Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021, el hambre en América Latina y el Caribe se encuentra en su punto más alto desde el año 2000, luego de un aumento del 30 por ciento en el número de personas que padecen hambre entre 2019 y 2020.
Incluso antes de que los talibanes entraran en la capital, Kabul, el 15 de agosto, la situación humanitaria en Afganistán era una de las peores del mundo.
Nearly half of the country’s 40 million people needed humanitarian assistance. More than half of all children under age 5 were likely to face acute malnutrition. Over 1,600 civilians were killed and more than 3,000 injured in the first half of the year.
Con motivo del quinto aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que terminaron un conflicto de más de 50 años en Colombia, António Guterres viajará al país y, entre otras actividades, visitará el poblado de Llano Grande. Esta pequeña aldea es un ejemplo de cómo la paz y la reconciliación son posibles hasta un punto tal que ahora los antiguos enemigos se consideran a sí mismos “una familia”.
La marca colectiva ayudará a los consumidores a seleccionar productos de la pesca y del mar que ayuden a proteger los recursos marinos del país y a mejorar los medios de vida de los trabajadores del sector pesquero nacional.