Los equipos de las Naciones Unidas están intensificando sus esfuerzos en todo el mundo para hacer frente a la COVID-19 y a su variante más reciente: ómicron. También están ayudando a los países a enfrentarse a retos multidimensionales como el aumento de la violencia de género y la inestabilidad política.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
Los equipos de país de Naciones Unidas de Argentina, Bolivia y Paraguay culminaron recientemente una misión de diez días que recorrió varias comunidades en el Chaco boliviano y paraguayo, atravesando fronteras con un objetivo común: acercar a los equipos de Naciones Unidas al territorio, a las autoridades locales y a las comunidades además de identificar las necesidades de las personas más vulnerables, así como las herramientas de colaboración en el marco de la Agenda 2030 y bajo el lema de “no dejar a nadie atrás”.
Los equipos de las Naciones Unidas están trabajando incansablemente con las autoridades y los asociados para responder a la pandemia en curso y a otros desafíos multidimensionales en todo el mundo. Hoy destacamos algunos de los esfuerzos coordinados.
La recién clausurada Conferencia sobre el Clima, COP26, en Glasgow coincidió con un importante hito en la trayectoria de desarrollo de Montenegro – el treinta aniversario de su declaración como Estado ecológico. Nada habla más de la fuerza de este compromiso que la determinación de Montenegro de incorporarlo al corazón de su Constitución.
En el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), cuyo inicio tuvo lugar el 31 de octubre de 2021, el Secretario General de la ONU convocó el 24 de septiembre un diálogo de alto nivel sobre energía, bajo el lema "Acelerar la acción para alcanzar el ODS7 en apoyo de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París". Al ser la primera reunión mundial dedicada exclusivamente a la energía, desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Fuentes de Energía Nuevas y Renovables de 1981, este diálogo constituyó una oportunidad histórica para promover la aceleración de la acción en favor de una energía limpia y asequible para todos de cara al 2030 (ODS7) y de la transición a emisiones netas cero de carbono (ODS 13) para 2050.
Es el momento de decir: basta. Basta de maltratar la biodiversidad. Basta de matarnos a nosotros mismos con el carbono. Basta de tratar la naturaleza como un retrete. Basta de quemas, perforaciones y minas cada vez más profundas. Estamos cavando nuestra propia tumba.
Hama Sorka, un pescador de 75 años de Saguia, en Niamey, Níger, observa el lugar donde se encontraba su casa antes de ser arrasada por las inundaciones que asolaron su barrio en octubre de 2020.
Una de las muchas formas en las que la ONU cambió su forma de trabajar sobre el terreno hace tres años ha sido el innovador rol que han adquirido los datos en nuestro trabajo en pro de una mayor transparencia y rendición de cuentas.