Las entregas de las vacunas respaldadas por el mecanismo COVAX llegan todos los días a escala mundial. Estas entregas simbolizan un camino hacia la recuperación. Los que se encuentran en la primera línea de la pandemia comparten su entusiasmo con nosotros.
En respuesta, los equipos de la ONU en todo el mundo han reunido fuerzas no solo para detener la propagación de la enfermedad, sino para hacer frente a sus numerosos efectos secundarios, desde la pérdida masiva de empleos hasta el aumento de la violencia de género. Aquí hay cinco formas en que la ONU está combatiendo la pandemia.
Presentamos a mujeres de base que inspiran desde sus puestos de liderazgo y consiguen el cambio duradero para sus comunidades, con el apoyo de las Naciones Unidas.
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
La desigualdad de género perjudica a mujeres y niñas e impide el desarrollo de sociedades enteras. Cuando las mujeres son libres, iguales y empoderadas, son más felices y saludables individualmente y contribuyen más a la vida de sus familias, comunidades y países.
Gracias a los esfuerzos colectivos y los modelos establecidos de aula segura y aprendizaje remoto, más de un millón de estudiantes regresaron a la escuela en Costa Rica. Con el apoyo de Naciones Unidas, Costa Rica se ha convertido en uno de los primeros países en abrir sus instituciones educativas a tiempo, brindando seguridad e inclusión a miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
"Tengo 20 estudiantes en mi clase, y 13 de ellos son de familias de pastores", dijo Byamba, maestra de quinto grado en un condado remoto de Mongolia, ubicado a más de 1000 km de la capital. Este es un país enorme, donde los pastores nómadas se dispersan por estepas y montañas, pastando a sus animales. Muchos niños y niñas pastores asisten a internados, ubicados en zonas remotas.
En enero, la tormenta tropical Eloíse acabó con la vida de al menos a 11 personas en Mozambique. Ese número puede parecer bajo, pero el verdadero impacto es mucho mayor. La tormenta también desplazó aproximadamente a 43.000 personas y ha afectado a más de 440.000 habitantes. También causó daños considerables a 76 centros de salud y a 400 salones de clases.
Un resurgimiento de la violencia en la República Centroafricana en diciembre de 2020 hizo que 5.000 centroafricanos buscaran refugio al otro lado de la frontera en Camerún. A 30 minutos en coche de la frontera, el asentamiento de refugiados de Gado ya alberga a más de 26.000 refugiados centroafricanos que habían huido de la violencia en 2014. Equipos de carpinteros ya están trabajando para construir refugios.