A través del Mecanismo COVAX, los equipos de las Naciones Unidas en todo el mundo trabajan sin esfuerzo para garantizar la equidad de las vacunas a nivel mundial.
Gracias a los esfuerzos colectivos y los modelos establecidos de aula segura y aprendizaje remoto, más de un millón de estudiantes regresaron a la escuela en Costa Rica. Con el apoyo de Naciones Unidas, Costa Rica se ha convertido en uno de los primeros países en abrir sus instituciones educativas a tiempo, brindando seguridad e inclusión a miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Los yemeníes están viviendo actualmente la mayor crisis humanitaria del mundo, un desastre agravado por el impacto de la pandemia de COVID-19 y por la grave crisis económica. Dos tercios de los yemeníes necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir. Más de 16 millones de personas pasarán hambre este año.
Desde el despliegue de robots hasta la adquisición y entrega de vacunas en todo el mundo, los equipos de las Naciones Unidas en los países apoyan incansablemente a las autoridades locales y nacionales en la lucha contra COVID-19.
Asia y el Pacífico es una región dinámica y próspera. ¿Cómo es posible que casi dos mil millones de personas experimenten tal inseguridad alimentaria? Esta cifra es solo una de las conclusiones del último informe anual sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición.
COVID-19 amenaza la salud y la nutrición de casi dos mil millones de personas solo en Asia y el Pacífico. La pandemia es una situación devastadora que ya es frágil para miles de millones en todo el mundo. Los equipos de las Naciones Unidas en todo el mundo están ayudando a abordar algunos desafíos fundamentales para la seguridad, la salud y la seguridad alimentaria de las personas. Hoy, destacamos algunos de los esfuerzos coordinados.
A medida que el mundo concluye el año 2020, reconocemos los continuos esfuerzos coordinados de los equipos de la ONU en todo el mundo. Hoy, destacamos parte del trabajo que se lleva a cabo en todo el mundo.
La pandemia de COVID-19 ha sacudido al mundo en su núcleo, profundizando las desigualdades preexistentes. Esta crisis mundial ha intensificado la violencia contra las mujeres y las niñas, y ha impedido aún más que mil millones de personas que viven con discapacidades obtengan acceso a la educación y a servicios vitales para salvar vidas.
Nos enfrentamos a una pandemia devastadora, a niveles nunca antes vistos de calentamiento global, a nuevas cotas de degradación ecológica y a nuevos reveses en nuestra labor en pos de los objetivos mundiales de un desarrollo más equitativo, inclusivo y sostenible.