Los equipos de las Naciones Unidas en el país continúan la lucha contra la COVID-19 intensificando los esfuerzos para apoyar a los gobiernos en sus esfuerzos de respuesta y recuperación, incluyendo los esfuerzos de vacunación a través del mecanismo COVAX.
Un lunes por la mañana. Como de costumbre, Stéphanie, de 4 años, alumna del jardín de infancia, tiene que ir a la escuela. A las 6 de la mañana, su madre Hélène va a despertarla para que se prepare. Encuentra a su hija inconsciente. Presa del pánico y la angustia, avisa a su marido y se dirigen al hospital. El diagnóstico está hecho: Stéphanie sufría neuro malaria o acceso pernicioso, la forma más grave de malaria. Fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos y recuperó la conciencia sólo unos días después, el viernes.
Los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) son quizás la labor más audaz en pro de la paz y la prosperidad mundiales desde la creación de las Naciones Unidas. Para alcanzar los objetivos se requiere que el sistema de la ONU trabaje unido, como nunca antes, tanto dentro como fuera de los países.
“Yo te puedo decir, la perseverancia obtiene su recompensa”, dice Bernadette Gomina, quien se presentó sin éxito a la legislatura en 2005 y 2010. Fue elegida en 2015 y reelegida en 2020. “[Las mujeres parlamentarias] se enfrentan a problemas a muchos niveles: [falta de] financiación, comportamientos y mentalidades discriminatorias, pero nosotras, las mujeres... tenemos nuestro papel; debemos cambiar nuestra mentalidad y ponernos a trabajar, juntas, para cambiar esta situación.”
Es un día soleado en la meseta de Nakai, en el centro de la República Democrática Popular Lao. Noi acaba de volver del mercado, donde ha comprado una camisa nueva para su hijo de 3 años, Seng. Seng ha crecido mucho en los dos años transcurridos desde que Noi se fue a Tailandia en busca de mejores salarios.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país siguen prestando apoyo médico, logístico y socioeconómico a las autoridades locales, coordinando los recursos para responder a la crisis de la COVID-19. Gracias a una mayor coordinación, estos equipos están movilizando a los asociados locales, regionales y mundiales para proporcionar suministros médicos que salvan vidas a las comunidades vulnerables, combatir la desinformación sobre la eficacia de las vacunas y garantizar una distribución equitativa de las mismas a través del mecanismo COVAX.
El 1 de mayo, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, designó a Silvia Rucks de Uruguay como Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Brasil, con la aprobación del Gobierno anfitrión.
En África occidental y central, el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) participó en la respuesta ante la COVID-19 de las entidades y asociados de las Naciones Unidas. Los voluntarios y voluntarias suscitaron una enorme efusión de solidaridad y apoyo para abordar las necesidades urgentes de las comunidades.
De todos los niños y niñas en todo el mundo que mueren antes de los 5 años, la mitad está en África. La Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y sus aliados están trabajando para reducir el número de muertes infantiles y la agonía que las acompaña.