Es un día soleado en la meseta de Nakai, en el centro de la República Democrática Popular Lao. Noi acaba de volver del mercado, donde ha comprado una camisa nueva para su hijo de 3 años, Seng. Seng ha crecido mucho en los dos años transcurridos desde que Noi se fue a Tailandia en busca de mejores salarios.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país siguen prestando apoyo médico, logístico y socioeconómico a las autoridades locales, coordinando los recursos para responder a la crisis de la COVID-19. Gracias a una mayor coordinación, estos equipos están movilizando a los asociados locales, regionales y mundiales para proporcionar suministros médicos que salvan vidas a las comunidades vulnerables, combatir la desinformación sobre la eficacia de las vacunas y garantizar una distribución equitativa de las mismas a través del mecanismo COVAX.
En África occidental y central, el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) participó en la respuesta ante la COVID-19 de las entidades y asociados de las Naciones Unidas. Los voluntarios y voluntarias suscitaron una enorme efusión de solidaridad y apoyo para abordar las necesidades urgentes de las comunidades.
Gracias a los esfuerzos colectivos y los modelos establecidos de aula segura y aprendizaje remoto, más de un millón de estudiantes regresaron a la escuela en Costa Rica. Con el apoyo de Naciones Unidas, Costa Rica se ha convertido en uno de los primeros países en abrir sus instituciones educativas a tiempo, brindando seguridad e inclusión a miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Los yemeníes están viviendo actualmente la mayor crisis humanitaria del mundo, un desastre agravado por el impacto de la pandemia de COVID-19 y por la grave crisis económica. Dos tercios de los yemeníes necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir. Más de 16 millones de personas pasarán hambre este año.
Los equipos de las Naciones Unidas en los países de todo el mundo están desempeñando un papel fundamental al apoyar a las autoridades locales y nacionales en la implementación de los esfuerzos de vacunación. También están tomando medidas inmediatas y proactivas para frenar el aumento de casos de ébola en países como la República Democrática del Congo y Guinea.
En enero, la tormenta tropical Eloíse acabó con la vida de al menos a 11 personas en Mozambique. Ese número puede parecer bajo, pero el verdadero impacto es mucho mayor. La tormenta también desplazó aproximadamente a 43.000 personas y ha afectado a más de 440.000 habitantes. También causó daños considerables a 76 centros de salud y a 400 salones de clases.
El Coordinador Residente de las Naciones Unidas y representantes del equipo de las Naciones Unidas en el país viajaron a Nzérékoré en Guinea para evaluar la propagación del virus del Ébola y ayudar a la nación a desarrollar un plan de respuesta eficaz.
Desde el despliegue de robots hasta la adquisición y entrega de vacunas en todo el mundo, los equipos de las Naciones Unidas en los países apoyan incansablemente a las autoridades locales y nacionales en la lucha contra COVID-19.