El paso de las tormentas tropicales Eta e Iota dejó graves consecuencias humanitarias, conoce algunas de las historias de personas afectadas en el país.
En el marco del Día Internacional de los Voluntarios, que se celebra anualmente el 5 de diciembre, Rasa Pattikasemkul de UNICEF habla sobre motivación, pérdidas familiares y la protección de los/las niños/as.
Para los 16 días de activismo contra la violencia de género, el llamado de la ONU a “pintar el mundo de naranja” se acompaña de la reivindicación urgente de “financiar, responder, prevenir y recopilar”, es decir, subsanar las brechas de financiación, asegurar servicios esenciales para las sobrevivientes de la violencia, y centrarse en la prevención y en la recopilación de los datos que necesitamos para adaptar y mejorar los servicios que salvan vidas de mujeres y niñas. Este año les pasamos el micrófono a ellas para escuchar sus relatos.
La semana pasada, el mundo celebró el Día Internacional de la Niña. El progreso de las adolescentes no ha ido a la par con las realidades a las que se enfrentan hoy en día, y la COVID-19 ha empeorado aún más muchas de estas brechas.
Se han perdido un millón de vidas debido a la pandemia de COVID-19. En asociación con las autoridades locales y nacionales, los asociados y la sociedad civil, los equipos de la ONU continúan luchando contra la COVID-19 con la misma ferocidad y compromiso, mantenidos en el tiempo. Hoy, destacamos algunos de sus esfuerzos en todo el mundo.
Silvija, Kristina y Meti, jóvenes voluntarios/as de las Naciones Unidas (Voluntarios ONU), hacen su parte para ayudar a sus comunidades a superar los desafíos de la pandemia de la COVID-19.
Poco más de un año antes de que surgiera el nuevo coronavirus, países de todo el mundo se unieron para adoptar el Pacto Mundial sobre los Refugiados (GCR, por sus siglas en inglés), un nuevo marco para gestionar grandes movimientos de refugiados de manera más equitativa entre los Estados.
Si bien la acción humanitaria en Beirut está en pleno apogeo después de las dos explosiones que azotaron la ciudad el 4 de agosto, matando a cientos y desplazando a más de 300.000 personas, incluso mientras aumentan los casos de COVID-19, los jóvenes libaneses han salido a las calles, con máscaras y proporcionando alimentos y asistencia a los necesitados.
La enfermedad COVID-19 se ha sumado a los desafíos de larga data en Mozambique que han amenazado a las personas más vulnerables del país del sur de África. En este blog, la Coordinadora Residente de la ONU, Myrta Kaulard, con la Jefa de Misión de la OIM, Laura Tomm-Bonde, y Samuel Chakwera, Representante Residente del ACNUR, explican cómo las Naciones Unidas están apoyando los esfuerzos nacionales para proteger al pueblo de Mozambique.