La Vicesecretaria General de la ONU, la Sra. Amina Mohammed, pidió a las Coordinadoras Residentes de la ONU en los Estados Árabes que salvaguarden la agenda 2030, a pesar de un entorno complejo, y ayuden a los países a volver a encaminar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Cuando queda menos de una década para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5 sobre la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, el compromiso aún no se ha traducido en acciones sobre el terreno.
ODS 5
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
Amina J. Mohammed, Vicesecretaria General de la ONU, señaló que el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe requiere de transiciones en materia energética, de conectividad digital y de sistemas alimentarios, así como también se necesita tanto un gasto más efectivo como inversiones más eficaces en capital humano para desbloquear y acelerar el progreso de los ODS.
En la Agenda 2030 y a través de la Década de Acción, los Estados miembros reconocieron que la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres/niñas contribuirían de manera crucial al progreso de todos los ODS y que la incorporación sistemática de una perspectiva de género en la implementación de la Agenda es crucial para el éxito.
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
Mientras el mundo avanza hacia la celebración del Día Internacional de la Mujer, el reloj de los derechos de las mujeres retrocede. Y todos y todas estamos pagando el precio.
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
La Vicesecretaria General de las Naciones Unidas instó a los Coordinadores Residentes de toda África a convertir los grandes y diversos desafíos en oportunidades, aprovechando su poder de convocatoria para apoyar a los países a los que sirven a realizar las transformaciones necesarias para “rescatar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.
Existe un claro doble reconocimiento tanto del reto al que se enfrenta el SNUD al responder, y seguir respondiendo a los efectos socioeconómicos de la pandemia de COVID-19, que está cambiando rápidamente, como del papel esencial que desempeña el proceso de reforma para permitir y, potencialmente, acelerar esa respuesta.