Cuatro años después de haberse comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el mundo ha experimentado un progreso lento e incluso algunos retrocesos. En las Naciones Unidas tenemos un papel importante que desempeñar para ayudar a los países a retomar el rumbo y acelerar hacia los ODS.
Los países frágiles del mundo están en el centro de la crisis del desarrollo mundial. Para 2030, el punto final de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Sustainable Development Goals, en inglés), se estima que el 85 por ciento de las personas en pobreza extrema en el mundo vivirán en estos volátiles lugares.