Jartum / Gedaref / Nueva York, 18 de noviembre - Funcionarios de las Naciones Unidas (ONU) y autoridades gubernamentales de Sudán finalizan hoy una visita de dos días a la frontera oriental, donde decenas de miles de refugiados etíopes han entrado en el país huyendo de la violencia.
Actualmente, la mitad de la población mundial no tiene acceso a saneamiento gestionado de forma segura. Esto tiene un profundo impacto negativo en la salud, la educación y los resultados económicos de los países y territorios, y las comunidades. El Fondo de Saneamiento e Higiene se estableció para recaudar US$ 2 mil millones durante los próximos cinco años para ayudar a los países a llevar el saneamiento, la higiene y la salud a todos y todas.
A veces, la crisis en África occidental y la región del Sahel es tan difícil y tan complicada que parece prácticamente irresoluble. Pero donde muchas personas ven solo una misión imposible, las Naciones Unidas ven una oportunidad.
El hambre global y el desplazamiento de la población, que ya estaban en niveles récord cuando golpeó el virus COVID-19, podrían "aumentar" a medida que los migrantes, y aquellos que dependen de un flujo menguante de remesas, buscan desesperadamente trabajo para mantener a sus familias, advirtió un nuevo informe de la ONU.
Durante muchos años en Nigeria, los/las agricultores/as y los/las pastores/as de ganado han estado en conflicto por los derechos sobre la tierra. Pero las disputas han alcanzado niveles críticos en los últimos años, matando a miles de personas y desplazando a muchos miles más de sus hogares, que quedaron en ruinas por los ataques. Más personas han muerto en tales disputas que por la insurgencia de Boko Haram. ¿Uno de los principales culpables? El cambio climático.
En la subregión, la Oficina de las Naciones Unidas para África Occidental y el Sahel (CEDEAO, UNOWAS en inglés) sigue movilizada para apoyar la implementación efectiva de la Resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad.
En una reunión virtual celebrada esta semana, el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (GNUDS) [UNSDG, en inglés] evaluó los resultados preliminares y los desafíos de la respuesta a la COVID-19 en todo el mundo, con un enfoque particular en la respuesta socioeconómica.
Se espera que la población mundial llegue a casi 10 mil millones de personas para 2050, lo que aumentará significativamente la demanda de alimentos. El aumento constante del hambre desde 2014, después de una década de progreso, indica que es necesario acelerar y ampliar las acciones para fortalecer la resiliencia y adaptabilidad de los sistemas alimentarios y los medios de vida.
Amina J. Mohammed, la número dos de las Naciones Unidas (ONU) ha subrayado la importancia de la implementación completa e integral del histórico Acuerdo de Paz de 2016 en Colombia, para permitir comunidades sostenibles y resilientes tras la pandemia del coronavirus.