Un informe confirma que el cambio climático se ensañará con América Latina, donde se batirán récord de huracanes, se sufrían sequías severas, seguirá aumentando el nivel del mar y habrá más incendios.
Con motivo del primer aniversario de la explosión de Beirut, el equipo de las Naciones Unidas en el país y el cuerpo diplomático guardan un minuto de silencio en honor a las víctimas.
El informe del Grupo de Trabajo 1 del IPCC, Intergovernmental Panel on Climate Change (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, en español), es una alerta roja para la humanidad.
Son las 5 de la mañana y Ceferina, jornalera agrícola migrante de 30 años de edad, comienza su día en el municipio de Autlán en el sur de Jalisco, México. Ella junto con su familia vive en un albergue al que han accedido por trabajar en los cultivos de hortalizas y caña; ahí comparten parte de sus días, con muchas más familias jornaleras provenientes de diferentes partes del país, principalmente del sur de México.
El 4 de agosto de 2020, una devastadora explosión en un almacén destruyó gran parte del centro de la capital libanesa, Beirut. Muchos barrios quedaron destruidos, el centro de Beirut parecía una zona de guerra. Miles de personas resultaron heridas y unas 200 perdieron trágicamente la vida ese día y los siguientes. Para muchos, sus propiedades y sus medios de subsistencia se esfumaron literalmente.
La trata de personas es un delito que despoja a las personas de sus derechos, arruina sus sueños y les roba su dignidad. Los equipos de las Naciones Unidas en el país se unen a la campaña del "Corazón Azul". Una iniciativa que anima a todo el mundo a implicarse: concienciar e inspirar la acción para ayudar a detener la trata de personas y luchar contra su impacto en la sociedad.
Roya coloca la tela blanca bajo la aguja y pisa el pedal de su máquina de coser, dando los últimos toques a la máscara que está fabricando. A su alrededor, numerosas filas de otros refugiados también están fabricando máscaras–una protección muy solicitada y necesaria debido a la implacable pandemia de la COVID-19.
La pandemia de la COVID-19 ha puesto a prueba las infraestructuras y los recursos de Jordania, lo que, a su vez, ha repercutido sustancialmente en la sociedad jordana y ha supuesto obstáculos adicionales para las comunidades de refugiados, especialmente para las mujeres y las niñas de estas comunidades. Hoy destacamos tres inspiradoras historias de resiliencia.
Haryati Jonet, conocida como Yatie, ha consumido drogas desde que era adolescente. A los 15 años la echaron de su casa. Embarazada y sola, empezó a consumir drogas.
La vendedora ambulante Nereide Fernandes, de 49 años, vio su vida fuertemente afectada por la pandemia de COVID-19, al igual que una parte importante de la población brasileña. Viviendo en São Paulo, Fernandes perdió su trabajo y tuvo dificultades para cuidar de su hija Melissa, de 2 años, que tiene síndrome de Down.