Se trata del primer instrumento jurídicamente vinculante que contempla la gobernanza del océano, con el objetivo de transformar alta mar y el lecho marino internacional en un entorno que se gestione de manera sostenible en beneficio de toda la humanidad. China, Alemania, Japón, Francia y Brasil ya lo han ratificado.
En la COP30, doce países firmaron una declaración para combatir la desinformación climática y proteger a periodistas y científicos. La iniciativa, liderada por Brasil, la ONU y la UNESCO, financiará investigaciones y busca frenar narrativas falsas que ponen en riesgo las negociaciones climáticas.
Diez años después de la firma del Acuerdo de París, el progreso de las contribuciones determinadas nacionalmente es lento, con el apoyo del sistema de los y las Coordinadores Residentes, los países preparan contribuciones más ambiciosas, que impulsan un futuro sostenible.
Mientras Brasil acoge la COP30 en el corazón de la Amazonía, la Oficina del Coordinador Residente ha liderado al ONU en el apoyo a socios locales y nacionales para implementar proyectos climáticos inclusivos y ambiciosos que perduren mucho después de la conferencia.
En varias islas mexicanas se están recuperando las colonias de aves marinas que habían desaparecido localmente, gracias a un proyecto que ha eliminado especies invasoras y restaurado hábitats.
Esta iniciativa, reconocida por Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como emblemática, demuestra cómo combinar cooperación, recursos y paciencia puede revertir daños severos en ecosistemas insulares.
En Akurenam, Kogo y Bata, adolescentes lideran acciones climáticas con apoyo de UNICEF, implementando propuestas como reforestación y campañas de concienciación. La iniciativa, parte del ODS 13, involucra a comunidades y autoridades locales para integrar la participación juvenil en la protección ambiental.
El proyecto conjunto, financiado por el Fondo Conjunto de los ODS, reúne a Gobierno, ONU-GE y agencias especializadas para fortalecer capacidades y promover justicia climática intergeneracional.
Los Países en Desarrollo sin Litoral se enfrentan a desafíos únicos y los Coordinadores Residentes mediante los equipos de la ONU en sus países ayudan a convertir estas barreras en puentes para el desarrollo.