En la madrugada del pasado mes de noviembre, el pescador Julian Bata, de 64 años, y su esposa se despertaron por el aullido del viento contra su techo de hierba seca y el fuerte crujido de los truenos, sonidos demasiado familiares para los miembros de su comunidad costera en la isla de Manaet, en Filipinas.
La pandemia de COVID-19 continúa su marcha mortal por todo el mundo. ¿Cómo podrán los países "reconstruir para mejorar" a partir de esta calamidad? Sabemos, a este respecto, que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son fundamentales.
La COVID-19 y otros desafíos siguen poniendo en peligro la salud y el bienestar de las personas en todo el mundo. Los equipos de las Naciones Unidas en los países no se dan por vencidos. Siguen luchando con una determinación constante. Hoy destacamos algunos de los esfuerzos coordinados.
Durante una misión de dos días en Haití, la vicesecretaria general de la ONU afirmó este viernes que los equipos de socorro "trabajan día y noche", y manifestó su asombro por la resistencia del pueblo haitiano, que se ha movilizado rápidamente para apoyar a sus vecinos tras el enorme terremoto de la semana pasada y la posterior tormenta tropical.
La vida era dura para Violeta y su familia en su pequeño pueblo, Kabash, a dos horas de viaje desde la ciudad de Puka. Todo estaba lejos — el dispensario, el hospital, las oficinas administrativas locales. Con lágrimas en los ojos, recuerda el momento en que su pequeña hija se desplomó y apenas recuperó la conciencia, sin que hubiera ningún hospital cercano para atenderla.
Roya coloca la tela blanca bajo la aguja y pisa el pedal de su máquina de coser, dando los últimos toques a la máscara que está fabricando. A su alrededor, numerosas filas de otros refugiados también están fabricando máscaras–una protección muy solicitada y necesaria debido a la implacable pandemia de la COVID-19.
Boniface (nombre ficticio), padre de seis hijos y auxiliar de enfermería en el hospital Saint Jean de Dieu de Tanguiéta, en el noroeste de Benin, a unos 600 km de Cotonú, tuvo una dolorosa experiencia con la hepatitis viral, una inflamación del hígado causada por un virus, que puede ser mortal.
En marzo de 2020, el Gobierno de Panamá anunció restricciones de movimiento para contener la propagación de la COVID-19. Las primeras semanas de bloqueo fueron de incertidumbre, afirma Venus Tejada, presidenta de la Asociación Panameña de Personas Trans.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país siguen esforzándose por proporcionar a las autoridades locales y nacionales de todo el mundo apoyo en la lucha contra la COVID-19. Hoy destacamos algunos de esos esfuerzos.