El equipo de las Naciones Unidas en Afganistán ha lanzado su Marco de Compromiso de Transición de Una ONU (One-UN Transitional Engagement Framework, TEF, en inglés) para ayudar a los afganos en 2022. El FET es el documento de planificación estratégica general que garantiza la coordinación del trabajo del equipo de las Naciones Unidas para reducir el sufrimiento del pueblo afgano salvando vidas, manteniendo los servicios esenciales—como la sanidad y la educación—y preservando los sistemas comunitarios esenciales.
"Son los jóvenes quienes pueden inclinar la balanza hacia el lado correcto en la lucha contra el cambio climático", recordó Manal Bidar, una joven activista de la ciudad de Agadir (Marruecos) comprometida con la acción climática.
A pesar del desarrollo casi milagroso de vacunas efectivas contra el COVID-19 en 2020, el virus siguió propagándose y mutando a lo largo de este último año.
Llegué a Somalia en septiembre de 2019, dos décadas después de haber trabajado aquí anteriormente. Yo sabía que estaba asumiendo una misión desafiante, pero también tenía ganas de ver el progreso de Somalia. Afectada por décadas de conflicto, crisis climáticas recurrentes, brotes de enfermedades y pobreza, a Somalia a menudo se le llamaba ‘Estado fallido’. La narrativa está cambiando ahora y, aunque el proceso es frágil, Somalia está en camino hacia la estabilidad, y la resiliencia del pueblo somalí es insuperable.
Los equipos de las Naciones Unidas están intensificando sus esfuerzos en todo el mundo para hacer frente a la COVID-19 y a su variante más reciente: ómicron. También están ayudando a los países a enfrentarse a retos multidimensionales como el aumento de la violencia de género y la inestabilidad política.
"Apocalíptico" es la palabra que me vino a la mente cuando visité las comunidades de las zonas naranja y roja apenas nueve días después de la devastadora erupción del volcán La Soufrière.
Según el Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021, el hambre en América Latina y el Caribe se encuentra en su punto más alto desde el año 2000, luego de un aumento del 30 por ciento en el número de personas que padecen hambre entre 2019 y 2020.
Tres meses después de que un devastador terremoto asolara el suroeste de Haití, un hospital que quedó en gran parte destruido ha seguido proporcionando a las madres y a sus bebés los cuidados que necesitan.
Los niños de las familias afectadas por el fuerte terremoto que devastó gran parte del suroeste de Haití en agosto de este año están recibiendo comidas calientes gratuitas en la escuela como parte de una iniciativa del Programa Mundial de Alimentos (WFP) de la ONU para apoyar la recuperación de las comunidades más vulnerables del país.
La marca colectiva ayudará a los consumidores a seleccionar productos de la pesca y del mar que ayuden a proteger los recursos marinos del país y a mejorar los medios de vida de los trabajadores del sector pesquero nacional.