La pandemia COVID-19 ha sacudido al mundo hasta la médula. Nos ha presentado a las Naciones Unidas un multidimensional desafío para implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
La batalla contra la COVID-19 continúa para países de todo el mundo. Los equipos en el terreno mantienen su firme compromiso de luchar contra la COVID-19.
A raíz de la declaración de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo, para prevenir y reducir la diseminación del Covid-19, el gobierno Argentino dispuso del "Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio" para todo el país desde el 20 de marzo.
El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) firma un Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) con el gobierno de Santa Lucía para apoyar una expansión a 1.000 hogares del Programa de Asistencia Pública (PAP, por sus siglas en inglés) para esta nación, como parte de la respuesta del país a la COVID-19.
Poco más de un año antes de que surgiera el nuevo coronavirus, países de todo el mundo se unieron para adoptar el Pacto Mundial sobre los Refugiados (GCR, por sus siglas en inglés), un nuevo marco para gestionar grandes movimientos de refugiados de manera más equitativa entre los Estados.
Durante seis años, los habitantes de Donbass, Ucrania, han vivido con miedo. Y ahora, miedo a un virus que ha causado estragos en el mundo y que amenaza con intensificar todos los retos asociados a una crisis humanitaria.
Desde la banca hasta la entrega de alimentos y la reserva de taxis, Uganda se está acostumbrando rápidamente a muchas de las herramientas en línea que son comunes en las economías desarrolladas y que no dependen de las interacciones cara a cara.
Mongolia ha registrado muy pocos casos de COVID-19, menos de 300 hasta la fecha, a pesar de su frontera porosa de más de 4.000 kilómetros con China. Sin embargo, el país enfrenta un gran impacto económico de la pandemia, dice Tapan Mishra, el Coordinador Residente de la ONU en Mongolia.
En Kuwait, la ONU ha jugado un papel importante en contrarrestar la retórica xenófoba, la cual ha culpado falsamente a los trabajadores migrantes de la propagación del COVID-19. En este artículo de opinión, Tarek Elsheikh, Coordinador Residente de Naciones Unidas en el país, destaca los esfuerzos que se están realizando para salvaguardar los derechos de los residentes extranjeros.