La pandemia de la COVID-19 ha puesto a prueba las infraestructuras y los recursos de Jordania, lo que, a su vez, ha repercutido sustancialmente en la sociedad jordana y ha supuesto obstáculos adicionales para las comunidades de refugiados, especialmente para las mujeres y las niñas de estas comunidades. Hoy destacamos tres inspiradoras historias de resiliencia.
Los equipos de las Naciones Unidas en los países siguen esforzándose por proporcionar a las autoridades locales y nacionales de todo el mundo apoyo en la lucha contra la COVID-19. Hoy destacamos algunos de esos esfuerzos.
Los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) se enfrentan a un conjunto compartido de retos geográficos, medioambientales, económicos y sociales, y padecen necesidades de desarrollo únicas y una vulnerabilidad extrema. La frecuente exposición a los peligros y desastres naturales intensificados por el cambio climático y los choques económicos externos causados por la COVID-19 son perjudiciales para estas naciones insulares.
“El agua para mí es todo, hoy en día realmente la necesito, me equilibra, la necesito observar y estar siempre en contacto con ciudades que tengan agua, y a su vez me moviliza y cada vez me causa mayor sufrimiento verla contaminada, de ahí nace mi motivación para hacerme cargo de esta problemática que es de todos”, explica Yago.
Los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) son quizás la labor más audaz en pro de la paz y la prosperidad mundiales desde la creación de las Naciones Unidas. Para alcanzar los objetivos se requiere que el sistema de la ONU trabaje unido, como nunca antes, tanto dentro como fuera de los países.
Los equipos de las Naciones Unidas en el país siguen prestando apoyo médico, logístico y socioeconómico a las autoridades locales, coordinando los recursos para responder a la crisis de la COVID-19. Gracias a una mayor coordinación, estos equipos están movilizando a los asociados locales, regionales y mundiales para proporcionar suministros médicos que salvan vidas a las comunidades vulnerables, combatir la desinformación sobre la eficacia de las vacunas y garantizar una distribución equitativa de las mismas a través del mecanismo COVAX.
El objetivo del mecanismo COVAX respaldado por la ONU es llevar dos mil millones de dosis de vacunas a los brazos de alrededor de una cuarta parte de la población de los países más pobres para fines de 2021. ¿Cuáles son los principales desafíos que deben superarse, si este histórico esfuerzo global se va a alcanzar?
Estamos viviendo en una época sin precedentes. La COVID-19 continúa devastando los sistemas de salud, paralizando las economías y exacerbando las desigualdades en todo el mundo. Mientras escribo estas palabras, la región del Caribe sigue siendo un epicentro de la enfermedad, lo que pone de relieve una realidad simple: las crisis globales requieren soluciones globales. Esta pandemia es nuestra oportunidad de fortalecer la colaboración regional y la solidaridad global para abordar nuestros desafíos compartidos y avanzar. Esto solo puede suceder si somos lo suficientemente valientes y dedicados para aprovechar las oportunidades que se nos presentan.
Agenda 2030 y los ODS
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
A medida que los Estados árabes abordan los desafíos para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los esfuerzos de recuperación ante la pandemia de COVID-19 ofrecen una oportunidad para remodelar sistemas económicos más productivos, inclusivos y sostenibles. Esto solo puede lograrse mediante mayores niveles de solidaridad, ambición y acción concertada a nivel regional.