"Son los jóvenes quienes pueden inclinar la balanza hacia el lado correcto en la lucha contra el cambio climático", recordó Manal Bidar, una joven activista de la ciudad de Agadir (Marruecos) comprometida con la acción climática.
Llegué a Somalia en septiembre de 2019, dos décadas después de haber trabajado aquí anteriormente. Yo sabía que estaba asumiendo una misión desafiante, pero también tenía ganas de ver el progreso de Somalia. Afectada por décadas de conflicto, crisis climáticas recurrentes, brotes de enfermedades y pobreza, a Somalia a menudo se le llamaba ‘Estado fallido’. La narrativa está cambiando ahora y, aunque el proceso es frágil, Somalia está en camino hacia la estabilidad, y la resiliencia del pueblo somalí es insuperable.
El regreso de los niños y niñas a las escuelas, la reapertura de los espacios de trabajo en persona y el despliegue de las vacunas parecían apuntar a una vuelta a la normalidad. Pero al igual que el 2020, el 2021 ha sido un año de esperanza, pérdidas y gran incertidumbre para personas de todo el mundo. Ante esta realidad, el GNUDS te ha traído historias sobre el trabajo conjunto que se realiza en Tailandia, Líbano, China, Chile, Benin y Uzbekistán, por nombrar algunos de los países donde estamos presentes.
No todas las innovaciones se basan en las nuevas tecnologías. A veces tienen que ver con procedimientos o prácticas—es decir, con la forma en que las personas trabajan juntas. Este es en gran medida el caso de un nuevo método para responder a las crisis climáticas y otras emergencias humanitarias. El cambio climático está provocando peligros naturales más extremos y frecuentes, y eso significa que las necesidades humanitarias no harán más que aumentar.
La recién clausurada Conferencia sobre el Clima, COP26, en Glasgow coincidió con un importante hito en la trayectoria de desarrollo de Montenegro – el treinta aniversario de su declaración como Estado ecológico. Nada habla más de la fuerza de este compromiso que la determinación de Montenegro de incorporarlo al corazón de su Constitución.
Según un reciente informe de la ONU, el cambio climático se está produciendo a un ritmo más rápido de lo que se pensaba. Eso no es nada nuevo en los Balcanes Occidentales, que se consideran uno de los puntos calientes del cambio climático en el mundo.
En el sudeste asiático, el desarrollo económico de la última década ha sacado a millones de personas de la pobreza, al tiempo que ha aumentado drásticamente su demanda de energía. Sin embargo, millones de personas no tienen un acceso adecuado a la electricidad. Hoy destacamos tres historias de mujeres de la región que aprovechan la energía solar para empoderarse a sí mismas, a sus familias y a sus compatriotas.
Es el momento de decir: basta. Basta de maltratar la biodiversidad. Basta de matarnos a nosotros mismos con el carbono. Basta de tratar la naturaleza como un retrete. Basta de quemas, perforaciones y minas cada vez más profundas. Estamos cavando nuestra propia tumba.
En el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), cuyo inicio tuvo lugar el 31 de octubre de 2021, el Secretario General de la ONU convocó el 24 de septiembre un diálogo de alto nivel sobre energía, bajo el lema "Acelerar la acción para alcanzar el ODS7 en apoyo de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París". Al ser la primera reunión mundial dedicada exclusivamente a la energía, desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Fuentes de Energía Nuevas y Renovables de 1981, este diálogo constituyó una oportunidad histórica para promover la aceleración de la acción en favor de una energía limpia y asequible para todos de cara al 2030 (ODS7) y de la transición a emisiones netas cero de carbono (ODS 13) para 2050.